Nuestro icónico bolso Archy, inspirado en las esenciales arquitecturas racionalistas, es una pieza única en la que se vuelca el saber hacer de nuestro equipo de artesanos de marroquineros. Cada uno de estos bolsos requiere muchas horas de meticuloso trabajo consagrado a la perfección.  El bolso Archy es por ello una de las piezas más significativas de la creatividad, el diseño y la marroquinería española de alto valor que se encuentra en  una treintena de países de todo el mundo, desde Europa a Asia; imagen de la sofisticación más depurada y la maestría del oficio de la piel.

La piel. Reliquiae confecciona su bolso Archy a partir de pieles de calidad excelente seleccionadas cuidadosamente para evitar cualquier marca o pequeño defecto, por mínimo que éste sea. Las pieles seleccionadas se dividen para igualar su grosor y garantizar un tacto tan suave como uniforme. El mismo cuidado que se demuestra en la elección de las pieles exteriores se emplea en su forro interior, igualmente realizado en piel. En total, el bolso Archy está compuesto por 15 piezas. Las pieles, una vez divididas, se rebajan para que sus cantos puedan ser dobladillados y cosidos con una puntada regular y perfecta.

La silueta. La característica silueta del bolso Archy se consigue colocando manualmente piezas en volumen que se unen entre sí como si de un mecano se tratase. La piel toma cuerpo sobre ellas adquiriendo el volumen que delimita su contorno. Los laterales y la base del bolso se unen a la delantera y por último se coloca la tapa.

Las costuras. Cada una de las piezas que requiere de una costura ornamental llega terminada a la fase final de montaje. Tras él las experimentadas manos de nuestras costureras rematan las piezas para ensamblar el bolso.

Al final del proceso habrán intervenido en la confección del Archy una decena de profesionales, desde cortadores a costureras completando un trabajo que se desarrolla íntegramente en nuestro taller de Gijón.